DEBATE RAJOY-ZAPATERO: CABEZA Y CORAZON FRENTE A TALANTE.
El esperado debate Rajoy- Zapatero quizá no cumplió todas las expectativas levantadas durante las últimas semanas. Es posible que esto se debiera a lo encorsetado del debate, pactado y negociado hasta el último detalle por ambos partidos. Quizá el espectador hubiese deseado un debate mas ágil, con replicas, interrupciones y rapidez dialéctica.
Sin embargo, lo que si ha quedado claro son las principales líneas ideológicas y posicionamiento de ambos candidatos ante los grandes problemas que ocupan a España.
Mariano Rajoy se mostró sobrio y con gran cantidad de recursos dialectos, algo por otra parte esperado para cualquiera que haya seguido los debates parlamentarios de esta legislatura, donde Rajoy se ha destapado como uno de los mas brillantes parlamentarios de la era democrática, dando auténticos baños a un Zapatero sumido en la indigencia intelectual.
Zapatero por su parte no parecía encontrarse cómodo, a pesar de su cacareada telegenia. Parecía tenso y le costo arrancar en la defensa del gobierno durante esta legislatura.
En el bloque económico Rajoy se mueve como pez en el agua, ya que el Partido Popular durante los últimos años ha hecho de la política económica santo y seña de sus actuaciones, logrando notables resultados en el gobierno central así como en las autonomías que gobiernan. Zapatero estuvo muy espeso y apenas pudo contratacar con su propuesta populista de los cuatrocientos euros, propuesta que por otra parte fue fácilmente desmontada por Rajoy, que la tacho de insolidaria.
Zapatero intento agarrarse a las políticas sociales impulsadas por su gobierno, mientras Rajoy le recordó que el PSOE le dejo
Donde mas se endureció el debate fue en lo tocante a la política antiterrorista. Zapatero defendió su negociación con ETA , mientras Rajoy le acuso de mentir sobre las negociaciones y devolver a Batasuna al Parlamento y Ayuntamientos, reportándole millones de de euros de financiación. La acusación mas dura que hizo Rajoy fue recordar a Zapatero su agresión a las victimas del terrorismo, acusación que le hizo perder la compostura.
En cuanto a la política territorial Zapatero defendió de nuevo el Estatuto catalán. Rajoy le recordó que ya tiene convocado un referéndum de autodeterminación en el País Vasco y en breve se anunciara el de Cataluña. Además leyó parte del Pacto del Tinell donde el PSOE junto a los nacionalistas acuerdan excluir al Partido Popular de la vida política española.
En conclusión el debate sirvió para que Rajoy afianzara más a su electorado e intentara convencer a sectores de indecisos, aportando una imagen de seriedad, liderazgo y gestión de persona que esta preparada para gobernar. Quizá le faltó rematar insistiéndole a Zapatero que los artistas que le apoyan no representan desde luego a la mayoría y recriminarle que la izquierda quiera arrogarse el apoyo unánime de eso que ellos dan en llamar “el mundo de la cultura”, formado principalmente por progres multimillonarios acaparadores de subvenciones.
Posiblemente las múltiples encuestas realizadas en los medios darán como ganador a Zapatero, pero eso era algo con lo que se contaba desde el PP. Esto obedece a dos factores: por una parte al ser un debate a dos los votantes de IU y partidos nacionalistas suelen apoyar a Zapatero. Por otra parte tenemos el desierto mediático en el que se mueve el PP, impulsado en tiempos de Felipe González y torpemente rematado por Aznar en una nefasta política de comunicación que dejo prácticamente la totalidad de medios de comunicación en manos de sectores afines al PSOE.
Suponemos que ambos candidatos habrán dejado más munición dialéctica para el próximo debate, pero eso todavía esta por llegar.